viernes, 3 de octubre de 2014

Morir

Para muchxs es un tema que no se toca...es simplemente irse a otro lugar. Así como lo hacemos siempre, porque estamos en movimiento...pero¿Hacia dónde vamos?¿Qué perseguimos cuando nos alejamos? Llorar por una muerte es el más grande acto de egoísmo que se puede considerar. Es la manera de transmitir que queremos tener a las personas...dejar morir para vivir en libertad, eso es lo  que yo creo. La vida es un comienzo pero también es un final. 

Yo creo que cuando se muere y es expuesto en todos los medios esa persona no descansa en paz, como se dice tradicionalmete. La paz es algo puro que nos devuelve la alegría, las ganas de vivir, el sentimiento, las sensaciones, las emociones, nos conecta con nuestro propio ser, aún si esa persona se ha ido.Yo no quiero pensar en cajones y rosas, quiero expresar que también la muerte no está solo del lado físico, sino que también está ligado al amor, la amistad, la realidad, lo real y lo irreal, la fantasía sobre las personas que queremos. En algún momento eso termina y muere...pero yo he enterrado vivos los sentimientos, personificados. Siguen pidiendo a gritos que los saque. Y yo sigo escuchando sus voces como trompetas en la noche, y yo tiemblo de miedo a que salgan algún día y me dañen como lo hicieron en algún momento. No será jardín lo que encuentren al salir. No habrá sorpresa alguna en esta excusa que es la vida...pero no quiero que nos vayamos a morir sin antes vivir. Sin antes comenzar. Porque este juego que es la vida, se comienza desde el principio y termina en un final. Pero no debemos temer a la muerte porque tarde o termprano el juego termina. Podemos salir ganando,sí. Pero también debemos aceptar la derrota, el perderse en el camino a casa no es una tragedia. Mientras tanto vivamos y muramos pero siempre, siempre sin temer al final.